Para el día de hoy 10 de Octubre, en Bucaramanga, fue convocada una marcha estudiantil como protesta a las acciones represivas cometidas por la fuerza pública el pasado martes, el genocidio contra el movimiento popular y en exigencia del desmonte del Esmad.

Sin que se hubiera iniciado la movilización, hacia las 3:00 pm, comenzaron los actos de hostigamiento de la fuerza pública contra defensores/as de derechos humanos. Cuando las integrantes del Equipo Jurídico Pueblos, Catalina Osorio, Diana Jaimes y Abimeleth Jaimes, se desplazaban por la carrera 27 con calle 13 de la ciudad de Bucaramanga, fueron abordados por la policía, quienes les requiere para una requisa, la cual permitieron los compañeros. Sin embargo se opusieron a que los uniformados introdujeran sus manos en los bolsos, no solo porque dicho procedimiento atenta contra los protocolos institucionales, sino también por los antecedentes de montajes judiciales realizados por la fuerza pública en situaciones similares.

Ante la negativa de los defensores, varios uniformados llegaron y los rodearon. Uno de ellos intentó tomar por la fuerza el bolso de la compañera Diana Jaimes, luego la obligaron a sacar todas sus pertenencias del mismo y más tarde llamaron a una mujer policía quien también pretendió requisar el maletín introduciendo sus manos, lo cual tampoco le fue permitido. Así las cosas, la compañera Diana fue requisada y se les permitió continuar.

Pero una cuadra más adelante, otro grupo de uniformados los abordó actuando en idéntica forma. Inicialmente requisaron a Abimeleth Jaimes y luego intentaron meter las manos en la mochila del defensor so pretexto de inspeccionarla. El mismo procedimiento repitieron con la compañera Diana Jaimes.

Luego les exigieron identificación como defensores de derechos humanos, por lo que los compañeros exhibieron el carnet que los acredita como integrantes del Equipo Jurídico Pueblos, el cual según la Policía, no era válido para probar su condición. Aunque finalmente los dejaron pasar.

A las 3:46 pm, inició la marcha desde la Universidad Industrial de Santander. La zona se encuentra fuertemente militarizada. Los policiales se encuentran en una actitud agresiva e intimidante, lo que hace temer acciones de abuso de la fuerza y actos de tortura contra los manifestantes.